durante años, una orden de Óscar Barreto era ley y sus convocatorias eran sinónimo de multitudes. Pero algo se rompió. Las recientes y vergonzosas postales de sillas vacías en las reuniones de sus pupilos a la Cámara, Delsy Isaza y Gerardo Yepes, no son solo un descuido organizativo: son una bofetada de realidad para el Senador. El «Efecto Barreto» en horas bajas Parece que el dedo del jefe ya no tiene el toque de Midas. Lo que antes era una movilización orgánica (o mecánicamente perfecta), hoy parece un desierto. La preocupación en el búnker barretista es total: Delsy Isaza, que debería estar capitalizando el poder de su mentor, se ve sola en recintos que le quedan gigantes. Gerardo Yepes parece no encontrar el discurso que conecte con una base que, al parecer, ya se cansó de las mismas promesas de estructura. ¿Rebelión en la granja o fatiga de material? El mensaje para el Senador Barreto es nítido: la gente ya no acude al llamado solo por el apellido de la casa política. La baja asistencia es el síntoma de una «fatiga de material» electoral. ¿Es que acaso la maquinaria ya no tiene qué ofrecer, o es que los candidatos no dan la talla ni con todo el empuje del jefe detrás? Ver esos espacios desolados es la prueba de que el «barretismo puro» está perdiendo su capacidad de hipnosis. Ya no basta con que el Senador señale el camino; los electores parecen estar buscando la salida de emergencia. La soberbia del poder frente al espejo Mientras desde la cúpula intentan maquillar el fracaso con ángulos de cámara cerrados, el Tolima político ya comenta lo obvio: el rey está desnudo. Si Barreto no logra que Isaza y Yepes llenen una plaza hoy, ¿con qué cara pretenden reclamar las mayorías en las urnas? La sentencia es clara: El poder no es eterno y la lealtad de la «maquinaria» dura lo que dura el beneficio. Hoy, las sillas vacías son el grito silencioso de un Tolima que parece estar dándole la espalda al heredero y a la ficha del Senador. Navegación de entradas Investigación vincula al senador Efraín Cepeda con presunto cobro de coimas en Barranquilla «DETALLES INÉDITOS: El giro inesperado en el caso de Andrés Hurtado que podría tumbar su sanción»