25 de Enero: El Día que el Corazón de Colombia se Detuvo Eran las 1:19 p. m. de un lunes 25 de enero de 1.999, que parecía rutinario. En cuestión de segundos, la historia de Armenia y del Eje Cafetero cambió para siempre. Un sismo de magnitud 6.2 en la escala de Richter, con una profundidad de apenas 16 kilómetros, sacudió las entrañas del Quindío. El Impacto de la Tragedia No fue solo el movimiento; fue la cercanía del epicentro a la superficie lo que resultó devastador. Armenia, la «Ciudad Milagro», vio cómo casi el 60% de su infraestructura se reducía a escombros. Barrios emblemáticos desaparecieron y edificios icónicos, como el Cuartel de Bomberos y la antigua alcaldía, colapsaron. Más de 1,100 personas perdieron la vida y cerca de 4,000 resultaron heridas. Desplazamiento: Cientos de miles de personas se quedaron sin hogar, viviendo en cambuches improvisados durante meses. El segundo golpe: Una réplica de 5.4 a las 5:40 p. m. terminó de derrumbar lo que aún quedaba en pie, dificultando las labores de rescate. El Renacer de las Cenizas A pesar del caos inicial y las dificultades en la distribución de ayudas, la solidaridad nacional e internacional no se hizo esperar. La creación del FOREC (Fondo para la Reconstrucción del Eje Cafetero) permitió que, en tiempo récord, la región se levantara de nuevo. Hoy, Armenia no es solo el recuerdo de un sismo; es el testimonio de una reconstrucción urbana y social. Sin embargo, recordar esta fecha no es solo mirar al pasado, sino una invitación a la prevención y la gestión del riesgo. »Recordar el 25 de enero es honrar a quienes se fueron y celebrar la fuerza de los que se quedaron para reconstruir sus sueños sobre los escombros.» Navegación de entradas 📉 El dólar rompe barreras: Cierra en $3.598 y el peso lidera el mercado global Golpe judicial a Sarmiento Angulo: ANI gana batalla por el colapso del puente Chirajara