A medida que el reloj avanza hacia el final del gobierno de Gustavo Petro, el panorama político colombiano arroja una sorpresa que pocos analistas vaticinaban hace un año: la favorabilidad del mandatario está recuperando terreno. Según las más recientes mediciones de firmas como el Centro Nacional de Consultoría (CNC) e Invamer, el presidente no solo mantiene una base sólida, sino que registra números superiores a los que tenían sus antecesores en el mismo tramo de sus gobiernos. Los números del repunte Tras un 2024 marcado por intensos debates legislativos y tensiones institucionales, las encuestas de enero de 2026 muestran una tendencia positiva para el Jefe de Estado. La aprobación de Petro se ha estabilizado e incluso ha crecido, superando la barrera del 40% en varios sondeos. CNC (Enero 2026): Registra una aprobación del 48.8%, impulsada por indicadores económicos como la reducción del desempleo y el control de la inflación. Invamer: Aunque suele ser más conservadora en sus cifras, muestra a un Petro con una aprobación cercana al 37%, un «piso» que parece ser inamovible pese a las crisis. Comparativa histórica: Petro frente a Duque y Santos Lo más llamativo de estos datos es la comparación con el pasado reciente. A pocos meses de terminar sus periodos, tanto Iván Duque como Juan Manuel Santos enfrentaban niveles de desaprobación históricos y un desgaste que parecía irreversible. ¿Por qué sube Petro? Varios factores explican este fenómeno que algunos llaman el «efecto teflón»: Resultados económicos: La percepción de mejora en el bolsillo de los colombianos y la estabilidad del dólar han jugado a su favor. Narrativa de cambio: El presidente ha logrado mantener conectada a su base electoral (especialmente jóvenes y sectores rurales) mediante una comunicación directa. Comparación con la oposición: La falta de una figura de oposición clara y unificada para 2026 ha permitido que Petro siga dominando la agenda pública. El reto del 2026 Aunque los números son favorables en comparación con el pasado, el mandatario aún enfrenta una desaprobación que ronda el 50% en sectores urbanos y empresariales. Sin embargo, terminar el mandato con una aprobación superior al 40% le daría un capital político inédito para influir en la elección de su sucesor, algo que ni Duque ni Santos lograron consolidar con éxito. Navegación de entradas ¿Golpe blando desde los estrados? La Corte frena a Petro con una medida «nunca antes vista» Luz verde a la Constituyente: Registraduría avala el comité y arranca la carrera por las firmas