“Al Partido Liberal de Melgar lo dejaron con la totuma y el corazón roto: La dura denuncia contra las directivas” parte II

​»El ambiente político en Melgar está al rojo vivo. Lo que debía ser una fiesta por el triunfo electoral se ha transformado en un campo de batalla interno dentro del Partido Liberal. En esta entrevista exclusiva, con el abogado Fernando Valencia, destapamos la cruda realidad de una base militante que se siente utilizada: líderes que pusieron los votos, pero que hoy denuncian cómo los acuerdos programáticos se cocinaron lejos de Melgar, dejando al partido con ‘la totuma en la mano’ y una fractura que amenaza con destruir su futuro inmediato.»
En una entrevista reveladora, se analiza la situación actual del liberalismo en Melgar. Denuncias de acuerdos «a puerta cerrada» fuera del municipio, falta de representación en el gabinete de Francisco «Pacho» Bermúdez y una advertencia clara: el partido necesita recuperar su dignidad y sus liderazgos auténticos antes de las próximas elecciones.
​La crisis de representación: Vocerías sin liderazgo
​El entrevistado sostiene que el partido atraviesa una crisis de identidad debido a que personas que no representan las bases han tomado decisiones erróneas.
​El diagnóstico: «Se han asumido vocerías que no representan a los verdaderos líderes. Han cometido errores sistemáticos y, mientras piden diálogo, siguen actuando a espaldas de la militancia».
​La exigencia: Es imperativo que quienes quieran hacer política en Melgar hablen con los líderes locales, no con delegados externos.
​El «error» con la elección de Francisco Bermúdez
​A pesar del apoyo decidido que llevó a Bermúdez a la alcaldía, el sentimiento actual es de exclusión.
​»El problema no es de Pacho; él actúa según sus compromisos. El problema fue de la dirigencia liberal que negoció la campaña en otros municipios y no en Melgar. ¿Dónde están los acuerdos programáticos?»
​Puntos clave del descontento:
​Negociaciones foráneas: Se critica que los acuerdos se hicieron fuera de Melgar y por terceros que no conocen la realidad local.
​Poca cuota burocrática: Con más de 2,000 votos aportados, el partido solo cuenta con una secretaría. «El partido quedó con la totuma en la mano», afirma el entrevistado.
​Falta de lealtad: Se cuestiona la actitud de ciertos sectores que celebraron fallos judiciales ajenos (como el de Rodrigo Hernández) fuera del municipio, desconociendo el trabajo de las bases locales.
​Implosión interna y fuga de votos
​La falta de claridad en los acuerdos ha generado una «implosión» más grave que la departamental. La base liberal, que trabajó como independiente para apoyar a Bermúdez debido a la falta de aval oficial, se siente a la expectativa y engañada.
​La «venda en los ojos»: «Nos dijeron que todo estaba bien, que los acuerdos caminaban, pero era mentira».
​Consecuencias electorales: La fractura es tan evidente que el partido llegará dividido a las elecciones de Senado y Cámara. «Hay militantes que ya hablan de irse con el Pacto Histórico; el liberalismo en Melgar se atomizó».
​Conclusión: Un llamado a la reconfiguración
​Para el entrevistado, la solución no es el silencio, sino poner las cartas sobre la mesa:
​Reconocimiento de líderes: Dejar de lado a los «voceros» y llamar a quienes construyen procesos reales.
​Transparencia en las listas: Cuestionan quién armó las listas de peticiones al alcalde sin consultar a quienes trabajaron en la avanzada de campaña.
​Frenar la injerencia externa: Rechazar que «fuerzas extranjeras» utilicen al partido en Melgar sin respetar la autonomía local.
​»El Partido Liberal de Melgar tiene dignidad. No pueden seguir endiosando a gente de fuera mientras silencian a los líderes que tienen capacidad para ser alcaldes.»

Por wvpkv